viernes, 8 de abril de 2016

No quiero amor incondicional ni eterno
Yo lo que quiero es escuchar tu risa cuando casi pierdes la respiración.
Yo lo que quiero es que nos duela la panza cuando estamos juntas.
Despertar juntas a ver series, tres, seis horas.
Y cuando se acaben, quiero aumentar 12 más.
Yo lo que quiero es poder celebrar contigo las alegrías.
Abrazarte en las tristezas.
No quiero que me digas que me vas a amar pese a todo y todos.
No quiero promesas.
Saber que estás conmigo por quién soy o por lo que te represento, porque te hago bien, porque sonreímos.
Porque escogimos caminar lado a lado.
Yo lo que quiero es que andemos por los parques,
seguir viendo tus manos moverse cuando hablas de lo que tanto amas.
Pensarte y sonreír aún más grande.
Sentir la corazona inundada en alegría.
Tomar tu mano a veces, a veces simplemente dejar que huyan.
Resignificar cada lugar, llenarlo de risas, cada palabra, llenarla de rabia.
Perdernos, dejar de vernos, seguir nuestra vidas, re-encontrarnos en cada cita.
Besarnos porque seguimos vivas.
Yo lo que quiero no es un para siempre o un a pesar de todo.
Yo quiero contigo baile e historias, acrobacias y cuentos, canciones y atardeceres.
Soles y lunas, cielos y verborrea.
Celebrar contigo cada una de mis alegrías.
Besarnos porque seguimos vivas.


viernes, 24 de mayo de 2013

I want to remember when someone took my head into his hands and told me i was so beautiful and kiss me right in the mouth, then he dissapeared.
It was lovely.

domingo, 9 de diciembre de 2012

Caramelos de cianuro


Muéstrame las marcas de las tristezas, las cicatrices que te di.
¿A dónde van todas esas promesas que alguna vez hice y no pude cumplir"
Creí merecer más de una... no fui suficiente para vos.


Que desgraciado el tiempo, o quizás que sabio.
Cuán presente está su imagen en mi cabeza.
Los temblores regresaron y quizás un ligero dolor de estómago...
pero sólo eso.
Esta vez, primero raciocinio. Sabía, sé.
Reconozco esta textura suave y seca a la vez. Claro que la reconozco.
La recuerdo.
Es horrible no por su constitución física sino porque estoy y no estoy.
Sé que a mi adolescente le hubiera encantado ese momento.
¡BAH, qué digo encantado, este fue el momento que esperaba todos los días!
Al fin lo dijo, todo:
Perdón, gracias, eres tú, fuiste tú, quizás de más, que desperdicio, perdón.
Al fin lo dijo, después de quien sabe cuantas semanas. Después de quien sabe cuantos años.
Me siento halagada e incómoda.
Halagada, valorada, feliz de escuchar que siempre fui lo que quise ser.
Asustada, saber que no puedo dar nada de mi, que no quiero dar nada de mi.
Todas las palabras dulces que pudiera mencionar parecen caer al precipicio antes de que toquen mi piel si quiera.
"Quiéreme."
"Quiéreme más."
"Por favor, no me dejes de querer."
"No me dejes, quiéreme, yo aún te quiero."
"Yo aún quiero."
"Dilo como si fuera verdad, como si de verdad me quisieras."
"Por lo que eres y por que dentro de mi hay algo, lo sé."
Me parece de momento que es demasiada información.
Escuché acaso, lo que siempre quise escuchar de sus labios, y me niego a dejarlo entrar en mi sistema.
Sostengo sus palabras en el aire, dudando exactamente que hacer con ellas.
Sé que no van en la mitad de mi pecho, donde para mi se alberga el amor. No pertenecen.
Escuché lo que siempre escuchar de sus labios, es sólo que, acaso, ya no era lo que yo quería.
Veintidós.
Frío.
El amanecer fue sólo mío, ella en mi mente, lágrima sólo una corre por mi mejilla.
(Y si te vas, déjame atrás, que no pueda hacerte daño nunca más)
"Es como decir Quédate conmigo."
"Ven, ya ven."
"Sé que es muy egoísta de mi parte, pero no quiero que me dejes."
"Reconozco que las cosas que me gustan son porque las hacías tú."
Para este momento ya no siento ni cosquillas, es sólo distante.
Estoy gélida y tiesa. Mi mente nunca presente, sólo mi cuerpo.
Regreso y juego, juego porque sé que era exactamente lo que siempre quise y hoy,
hoy que sucedió. Resultó que no sentí ya nada... NADA... NADA... 
Ahora soy yo la que necesita pedir perdón.



miércoles, 5 de diciembre de 2012

A veces odio mucho mi país. Lo odio desde mi pecho.
Odio no su territorio, odio su gente.
Odio esta gente que cohabita conmigo, la odio, lo digo consciente. LA ODIO.
Odio su mente cerrada y su violencia cínica.
Y la odio.
LA ODIO.
Odio su mente cerrada y su cinismo violento.

jueves, 6 de septiembre de 2012

Terrible sensación de decepción.
Terrible distanciamiento.
Terrible mal manejo de emociones.
Terrible percepción.
Terrible interpretación.

domingo, 22 de julio de 2012

Tengo celos.
O desesperanza.
O me falta llenar la barra de confianza.
¿O son normales?
¿O caen con su propio peso?
Tengo un problema. Tengo que saber las cosas.
Prefiero eso a la desinformación.
A mi imaginación...
Tengo confianza y mis adentros están guardados. Cálidos.
Siempre digo mis adentros y la imagen que tengo es de mis intestinos, de mi estómago.
¿No es ahí dónde dicen que se siente?
Los golpes y las mariposas, ahí van a dar todas.
Tengo que combatir esta manía de saber.
TENGO QUE SABER DEJAR IR LO QUE NO ME CORRESPONDE.
Tengo que por favor, dejar esta obsesión.
Me destruye, me pide más. Más noticias.
Tratando de encontrar una, una que me diga que estaba bien, que la gente me decepciona pero que yo ya lo sabía.

jueves, 28 de junio de 2012

Que extraña es mi lógica, pienso yo.
Pido tiempo y me siento sola.
No pido tiempo, me siento acorralada.
Quiero estar lejos, y me acerco.
Quiero estar cerca y doy diez pasos hacia atrás.
Que linda mi lógica, siempre traicionándome...
Que emoción me da, el pensar en esa palabra que me ha perseguido
por ahora casi 10 meses.
ESTABILIDAD.
¿Perdida?